Refrigeración del motor


El motor obtiene su potencia por la quema de combustible. Este combustible puede ser Gasolina, Diesel, GNC o GLP.

Al quemar el combustible, también se produce calor. Este calor se combina con el calor generado por fricción de las piezas en movimiento adentro del motor.

Para su buen funcionamiento, la temperatura del motor debería ser entre 80ºC y 100ºC. Solamente 30% del calor es aprovechado como energía. Todo lo demás del calor generado tiene que ser eliminado. 7% de este calor normalmente se disipa al medio ambiente, 33% pasa directo por el escape, y 30% tiene que ser eliminado por el aceite y el sistema de refrigeración.

Para eliminar este exceso de calor, hay dos sistemas de refrigeración en el vehículo.

Aceite: El aceite circula por el motor, absorbiendo lo que puede del calor de combustión, fricción y el turbo. El aceite tiene que poder absorber y disipar calor fácilmente. Esto requiere un buen aceite y superficies libres de material aislante como barniz y lodo en el motor.

Agua o Refrigerante: Agua es un buen líquido para transmitir calor de un punto a otro. Pero el agua tiene tres problemas:

  • Congela a cero grados Celsius.
  • Hierve a 100ºC a nivel de mar y 84ºC en el altiplano boliviano.
  • Causa corrosión y herrumbre.
Sistema de Refrigeración
El agua circula por un sistema separado del sistema de lubricación, pasando por conductos de la culata, el bloque, y el enfriador de aceite para recibir el calor de la combustión y llevarlo a través de la bomba de agua al radiador donde puede pasar este calor al ambiente.

Cuando este cerrado el termostato, el agua en el radiador se queda allí sin circular y el agua caliente circula dentro del bloque hasta calentarse.

Cuando se abre el termostato, el agua caliente pasa al radiador.

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